Dec 16, 2014

Hotel ZENIT – Donostia

Noticias de Gipuzkoa

Morlans, a la espera de su hotel de ‘krion’

El nuevo alojamiento de cuatro estrella de Morlans será el primer edificio del Estado con este revestimiento La apertura del establecimiento, de 80 habitaciones, tendrá lugar a fin de mes

CAROLINA ALONSO RUBEN PLAZA - Viernes, 1 de Agosto de 2014 – Actualizado a las 08:26h.

DONOSTIA - Los obreros que trabajan en el hotel Zenit San Sebastián de Morlans no tomarán vacaciones en agosto. Muy al contrario, los operarios están enfrascados estos días en dar los últimos remates a la fachada del edificio, el único elemento que queda por terminar en este nuevo alojamiento de cuatro estrellas, y una de sus señas de identidad.

La cadena Zenit, que inició la construcción del edificio en enero, pretendía abrir sus puertas en julio, aunque los fuertes temporales de febrero y los clásicos imprevistos de las obras les aconsejaron retrasar la fecha hasta agosto. Ahora, según sus responsables, parece difícil que se pueda abrir para la Semana Grande, que arranca el sábado 9, y es más probable que pueda empezar a acoger clientes en la segunda quincena del mes de agosto, según sus previsiones.

Precisamente, la fachada blanca hecha con un material denominado krion (de la firma Porcelanosa) será una de las características del hotel. “No hay ningún otro en España que tenga este material; solo hay otro en Burdeos”, explica el presidente de la cadena hotelera, Javier Catalán. El hotel de Burdeos emplea la resina denominada corian, que pertenece a la firma Dupont, aunque es similar.

En concreto, el establecimiento bordelés al que se refiere Catalán se denomina Hotel Seeko’o, que significa iceberg en la lengua inuit, un nombre que hace alusión a su color y a su aspecto. Este alojamiento, de 45 habitaciones, se encuentra en pleno centro de la capital de Aquitania, junto al trazado del tranvía y a pocos metros de los muelles del río, renovados y reconvertidos en zona de tiendas y restaurantes.

NO ENNEGRECE Tanto el corian como el krion son nuevos materiales hechos con resinas sintéticas que, aunque están inicialmente previstos para sanitarios como bañeras o lavabos, están empezándose a usar también en fachadas. Entre sus características destaca que no les afecta la humedad y no quedan ennegrecidos con ella, como sucede en muchas ocasiones con los materiales para fachadas y más en climas como el donostiarra. Además, estas resinas pueden moldearse y hacer curvas. El precio, por el contrario, no es uno de los atractivos de estos materiales, menos económicos que los clásicos.

Mientras concluye la realización de la fachada, la cadena hotelera ya tiene elegido al director y al departamento de marketing, que será crucial a la hora de atraer clientes.

Además de las clásicas comodidades de los hoteles y de una cafetería abierta al público, el establecimiento, de 80 habitaciones repartidas en siete plantas, contará con un gimnasio para los clientes y dispondrá de tablets para prestarles en sus paseos por la ciudad.

Para el restaurante, el hotel quiere contratar a cocineros vascos, que presten especial atención al producto local, así como a su calidad, según explicó Catalán a este periódico.

La cadena hotelera Zenit tiene en la actualidad 25 hoteles, la mayoría en el Estado español, aunque también dispone de uno en Andorra, otro en Lisboa y otro en Estambul. La entrada en Euskadi, comenzando por Donostia, ha sido uno de sus objetivos en los últimos tiempos.

A pesar del retraso en la apertura sobre la fecha inicialmente prevista, el hotel de Morlans se está levantando en un tiempo récord. El hecho de que el sótano ya estuviese construido ha permitido ahorrar tiempo, según la cadena hotelera.

El establecimiento Zenit San Sebastián será el décimo segundo hotel de cuatro estrellas de la capital guipuzcoana. Solo el hotel María Cristina se encuentra por encima de esta categoría, con cinco estrellas. La mayor parte de los hoteles clásicos de la capital guipuzcoana tienen cuatro estrellas. Por ejemplo, el hotel de Londres, el Orly, el Monte Igeldo, el San Sebastián y el Costa Vasca.

Otros más modernos también se enclavan en esta categoría. Por ejemplo, el Villa Soro, en Ategorrieta; el Aranzazu y el Hesperia, en El Antiguo; el Astoria y el Amara Plaza, ambos en Amara; y el Palacio de Aiete.

La recalificación del convento de San Bartolomé para acoger otro alojamiento similar podría añadir un establecimiento de alta categoría más en pleno centro de Donostia. Además, la capital guipuzcoana posee numerosos hostales y pensiones de clases inferiores que también ofrecen adecuadas habitaciones a los visitantes.

Jul 3, 2012

Los astilleros vascos apuestan por la tecnología

La alta tecnología y la especialización en buques que se hacen a medida de los armadores es la única arma que le queda a los astilleros vascos para seguir en el mercado y poder competir con los bajos precios de las grandes series asiáticas. Las cuatro grandes empresas del sector naval en Euskadi, CNN-La Naval, Zamakona, Murueta y Balenciaga son de las pocas del Estado que mantienen carga de trabajo en sus gradas. La Naval de Sestao está ultimando un barco fall pipe para cubrir los cables y tuberías en el lecho marino y se mantiene a la espera de poder obtener nuevos contratos, algo que este año 2012 solo han conseguido Astilleros Zamakona, con dos buques, y Murueta, con uno.

En 2011 los nuevos contratos a nivel mundial cayeron un 17 % pero la mayoría de los nuevos barcos se encargaron a astilleros asiáticos. Corea concentró una cuota de mercado del 43 % en las contrataciones del pasado año, seguido de China, cada día con más poderío naval, con el 27 % y Japón, el 13 %.

¿Dónde queda la industria naval europea? Europa occidental solo capta un 5,7 % de la cuota de mercado naval mundial y el Estado español, el 0,2 %. Es en este pequeño porcentaje donde se desenvuelve la construcción naval en Euskadi.

Los buques que se realizan en grandes series como los bulkcarriers, los portacontenedores y los petroleros se quedan en manos de los gigantescos astilleros de China, Corea y Japón con los que no se puede competir en precio ni en financiación porque hasta China tiene ya bancos con programas específicos para ayudar a la construcción naval.

Euskadi se ha distinguido en el diseño y construcción de buques especializados, del alto contenido tecnológico, que se elaboran en pequeñas series y con usos muy determinados, según recuerda Javier López de la Calle, del Foro Marítimo Vasco. Así, la empresa CNN-La Naval de Sestao está a punto de proceder a la botadura, el próximo 3 de agosto, del barco Joseph Plateau, de alto contenido tecnológico como es el fall pipe, para el armador Jan de Nul.

Este barco es el más grande del mundo de su categoría junto a su gemelo, el Simon Stevin, construido también por La Naval y entregado en 2010. Constituye un ejemplo de la capacidad tecnológica de los astilleros vascos. Diseñado con ayuda del sistema programado por la ingeniería vasca Sener, el barco cuya construcción comenzó en mayo de 2011 será entregado a mediados de 2013. El estricto cumplimiento de los plazos de entrega y la posibilidad de construir buques sofisticados originales hechos a medida son las armas de los astilleros vascos

La denominación fall pipe incluye a barcos de altas prestaciones tecnológicas, diseñados para cubrir en el lecho marino las zanjas en las que se han instalado cables submarinos o tuberías. Mientras unos buques abren zanjas en el lecho marino e instalan el cableado o la tubería en cuestión, los barcos como el que todavía se está concibiendo en La Naval se encargan de recubrir la zanja con cerca de tres metros de piedras para evitar que las corrientes desplacen las conexiones o para evitar que los anclajes de otros buques en superficie las rompan.

El problema es que buques como el Joseph Plateau, matriculado en ese gran puerto de tierra que se llama Luxemburgo, tiene que poder trabajar en lechos marinos situados hasta a 2.000 metros de profundidad. Para ello este buque casi único en el mercado tiene que ser capaz de ensamblar en sus bodegas una tubería de acero de hasta dos kilómetros de longitud mediante la conexión de piezas de 12 metros de largo y un metro de diámetro. Esta tubería es dirigida por un minisubmarino no tripulado por control remoto hasta situarse en el punto exacto de lecho marino donde está la zanja. Desde ahí va vertiendo, a través del tubo, miles de kilos de piedras para cubrir los cables submarinos situados en el lecho del mar mientras avanza lentamente, sin desviarse del recorrido previsto, que puede ser entre una isla y un continente por ejemplo.

Ello demanda un sistema de posicionamiento sumamente preciso que funciona automáticamente mediante tres GPS y que guía el barco. Para ello el buque dispone de un complejo sistema de propulsión, tanto longitudinal como transversalmente, que incluye cuatro hélices propulsoras giratorias y otras cuatro hélices auxiliares. Todo ello demanda más de 400 kilómetros de cables.

Deia, martes 3 de julio de 2012.